domingo, 18 de mayo de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Puede que yo sea un imbécil, pero usted es un cabrón.

La infancia siempre será mi sombra, mi cruz: la que cargo y que me pesa.
Siempre sufriré al mirar atrás, muy atrás.
Y me doy cuenta de que sigo siendo un niño, el mismo niño.
El que llora por dentro.
Publicado por Pequeño Schopenhauer en 14:25 3 comentarios
Etiquetas: mi niñez
Artigos Relacionados:
Memorias de un imbécil © 2008 Template by Dicas Blogger.